Porque siempre andas oculta bajo cualquier recodo inesperado que te permita hacer el más gracioso de los comentarios hirientes. Porque me encanta mirarte y que se nos haya ocurrido la misma broma en nuestro silencio cómplice que los demás ignoran.
Porque he aprendido a vivir embobado de tu ingenio que encadena bromas con la misma facilidad que otros respiran.
Porque eres rápida para el mal…
pero lo haces tan bien…