El «proyecto»
Siempre he creído que lo más bonito que le puedes decir a alguien es «estoy orgulloso de ti». Quizás sea cierto que existan expresiones con una impronta mucho más pasional y mejor estética pero, si lo miramos bien, es común que ocurran paradojas como la de querer a alguien que no nos hace bien. Y no. Esto no es eso.
Estar orgulloso implica otra cosa.
Se está orgulloso desde el reposo de mirar y analizar; se está orgulloso desde el orgullo de presumir de alguien; se está orgulloso desde el saber que el mundo es más bonito con esa persona caminando sobre él. Dándole sentido.
Dándole vida.
Vida y sentido. Conceptos no siempre hilvanados pero que vienen a morir (o a vivir) a estas líneas. A su través quiero, no tan simplemente, darle un poco más de sentido a lo bonito que me pasa en la vida.
Así nace un muestrario del orgullo que me llevará, al menos, un año, hasta que los números vuelvan a ponerse en su lugar y los veintitodos se transformen en los treinta y nada. Pero… ¿a quién le importa la edad?
Nace aquí un regalo que se disfraza de proyecto (y viceversa), que traerá cada día una publicación disfrazada de razón (y viceversa). 365 razones para explicarle al motivo del orgullo por qué estoy orgulloso… o lo que sea.
Bienvenida, entonces, a esta gota que irá cayendo sobre tus ojos hasta que entiendas, ojalá, el mundo que ven los míos. Tu mundo.
Tú.
Porque estoy orgulloso de ti.
Uy, ¡qué tonto! Llevo todo el rato diciéndolo mal…
Porque vivo orgulloso de ti.
: )