Mes: mayo 2026

  • 17. Por tu sensibilidad

    Porque vivo en un espejo en el que me emociono con pensarte pero sé que tú, la mayoría de los días, también surfeas al borde de la lágrima. Y no importa lo «increíble» que sea la película que al final, un pequeño tomate, te deja jorobada en Notre Dame.

    Porque tienes un precioso corazón de jerbo que solo quiero ver florecer y reír.

    Y porque el mundo es más bonito cuando pasa baja el tamiz de lo que eres. De ti. Nada más. Nada menos.

  • 16. Por tus canciones

    Porque siempre me llegan como trocitos del puzle de lo que has cantado, bailado y vivido. Porque son parte de ti; de alguno de tus tús. Porque cierro los ojos y te escucho a través de ellas. Porque aprendo y te aprendo. Porque me emociona que las compartas conmigo.

    Porque sé que las lloras mucho. Porque me encanta llorarlas yo.

    Porque siempre suenan a ti.

  • 15. Por tu hoyuelo

    Porque te dibujaron un precioso y breve paréntesis en la cara con la absurda intención de dar explicación a la inexplicable boca vecina. Como si alguien necesitase aclarar lo especial de aquel lugar.

    Como si hiciera falta.

    Como si no lo vieran todos.

  • 14. Por tu letra

    Por esa forma en la que te dedicas a redondear las palabras para que todo quede como debe. Y luego, sobre el papel, puede que quizá toque invertir el sentido del bolígrafo para borrar lo que no fue tan perfecto como tú pensaste.

    Y porque tiene algo de hipnótico verte pensar con un bolígrafo en la mano.

    Y porque me encanta entrar en una clase compartida y que todavía queden miguitas de ti en la pizarra.

    4?

  • 13. Por tu hermana

    Y hablo de la hermana que me haces vivir a través de ti.

    Me encanta cuando me hablas de ella y creo que la conozco un poco por el continente y el contenido de tu voz. Y no quiero conocerla por ella; quiero conocerla por ti.

    Porque me gusta descubrir parte de ese otro universo tuyo, tan anterior y tan actual. Porque me fascina descubrir lo que eres a través de lo que fuiste y de lo que te fueron.

    Y porque…

    Ufff…

  • 12. Por tus stickers

    Porque no hay ocasión que no sepas pintar con ellos. Porque no siempre se encuentran las palabras pero siempre encuentras la imagen. Porque sé que vendrá uno perfecto después de esas pausas programadas tuyas.

    Porque nos ayudan a construir nuestro propio idioma, ese que se pinta con las risas del otro.

    Y siempre siendo «monos».

  • 11. Por tus pecas

    Porque cuando no me ves, juego a unir el mapa de pecas de tu cara como quien traza el camino hacia el tesoro que eres. Y cada día decido un camino nuevo y, a la que te descuidas, hago noche en algún tímido poro recién descubierto por este humilde expedicionario de tu piel.

    Y siempre quiero que llegue un día nuevo para trazar un nuevo sendero. Sí. Sendero.

    Y así, hacerme viejo viajándote para no llegar a ningún otro sitio que no seas tú.

  • 10. Por tu olor

    Ese olor DIArio que me obliga a cerrar los ojos, concentrándome en coleccionarlo para siempre donde te guardo con todo lo demás. Contigo.

    Porque llega el momento en que comprendes que la fragancia no es más que un símbolo de la persona. Y no se quiere oler otra cosa.

    Y todos los jardines sueñan con vivir de flores hechas de ti.

  • 9. Por tu confianza

    Toda. La que sea. Porque me encanta cuando confías en la zona segura que hemos construido a prueba de todo… incluso de nosotros mismo.

    Y porque me gusta, aún más, cuando ganas confianza en ti misma y nuestros ojos se acerca un poco más para que, algún día, acabes por ver lo que yo no puedo dejar de hacerlo.

  • 8. Por tu piscina

    Porque nos ha hecho reír solo con verla, creyendo que disimulaba pero… no. No lo hacía (del todo). Es que realmente me interesan cada uno de sus escalones y tus etapas.

    La piscina es preciosa pero no necesito que sea verano para saber eso. A mí también me apetece verla si está triste, musical o emo.

    Y bañarse siempre.