45. Por tus limones

Porque te imagino descansando bajo la sombra de un limonero extrañado de tanta luz. Porque sirvieron para llenar de tu alegría, como no, una sala de profesores. Porque me ahorraré dinero toda la vida en ellos.

Porque es muy gracioso que te dieran agujetas.

Porque se han convertido en un símbolo que une la vida que perdí con la que me has hecho ganar.