Porque nos rompieron de la misma manera y hemos aprendido a construir un castillo de tonterías muy bonito de vivir. Porque si te miran desde fuera, no reirán lo que reímos cuando nada pueda parecer gracioso.
Porque eres una persona muy graciosa incluso para ti misma.
Porque, nadie como la misma alegría, para hacerme reír incluso de mí mismo.