2. Por la profesora que eres

Porque yo te veo cada día y porque te aprendo, como buena profesora que eres.

Porque siempre destacas que la intención la tienes pero yo sé que tienes todo lo demás. Y solo necesitas tiempo para entenderlo como buena alumna que, además, siempre fuiste.

Y me encantará cuando llegue ese día (porque llegará), en el que no te quede más remedio que darme la razón. Y lo harás… por muy cabezona que, también, seas.

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