Por esa forma en la que te dedicas a redondear las palabras para que todo quede como debe. Y luego, sobre el papel, puede que quizá toque invertir el sentido del bolígrafo para borrar lo que no fue tan perfecto como tú pensaste.
Y porque tiene algo de hipnótico verte pensar con un bolígrafo en la mano.
Y porque me encanta entrar en una clase compartida y que todavía queden miguitas de ti en la pizarra.
4?
Deja una respuesta