Porque me gusta verte celebrar cuando algo te sale bien y se te sube a la cabeza. Por ese bailecito que haces mientras dices «sa, sa» y mueves tus manitas mientras tocas los palillos.
Porque eres competitiva de una manera tan graciosamente cruel que no puedo evitar disfrutar tanto que acabo perdiéndome cuando me ganas.
Y por esa otra Victoria que… ufff…
Deja una respuesta