Porque no saben que nacieron para sujetar un fragmento pequeño de tu enorme universo. Porque improvisan figuras en tu pelo para enredarse sobre sí mismo y que siempre aparezca una nueva forma de lo bello. Porque permiten, calor mediante, un alivio para tu cuello.
Y porque ignoran lo mucho que valen para lo poco que cuestan. Y la suerte que tienen.
Y porque no comprenden lo necesarias que resultan para los afortunados en vivirte.
Deja una respuesta