La que hizo que una mala noticia se convirtiera en la mejor posible. La que provocó un equipo educativo novel en instrumentales. La que te puso un hueco en el horario para llenarlo de abuelos. La que te hizo participar en una encuesta de colores.
Y la que provoca, irónicamente, que causalidad y casualidad vivan a solo una letra de distancia.
Tan «lejos» como nuestros coches.