41. Por tus inseguridades

Porque, aunque no deberían existir, son parte de ti y suponen una pequeña ventana que me ofrece la oportunidad de refrendar lo que el mundo ve cada día en ti. Porque me gusta que vengas a mí con ellas y yo, poco a poco, hacer barro de esas dudas para construir la imagen que vivo de ti.

Porque has desarrollado la sonrisa como mecanismo de defensa contra tus inseguridades.

Porque tienes el mecanismo de defensa más bonito del mundo.