26. Por tu inspiración

O por la mía, más bien.

La que vive detrás del espejo que eres y que se te refleja donde te reflejes. La que devuelve las ganas de hacer cosas por las que se tuvieron ganas. La que simplemente existe porque respira con la esperanza de que tus ojos vuelen sobre ella.

Y porque no solo mejoras todo lo que tocas sino que, a lo mejor, las cosas existen porque tú lo haces.

Querida.