Porque no hay ocasión que no sepas pintar con ellos. Porque no siempre se encuentran las palabras pero siempre encuentras la imagen. Porque sé que vendrá uno perfecto después de esas pausas programadas tuyas.
Porque nos ayudan a construir nuestro propio idioma, ese que se pinta con las risas del otro.
Y siempre siendo «monos».
Deja una respuesta