• 3. Por tu forma de caminar

    Porque no lo sabes pero llenas el espacio paso a paso de unos pequeños pies. Lo haces de manera graciosa, con un suave vaivén que acompañas de una imborrable sonrisa que actúa como espejo en los demás.

    Y un paso y otro paso. Siempre pequeños.

    Y una sonrisa y otra sonrisa. Siempre enormes.


  • 2. Por la profesora que eres

    Porque yo te veo cada día y porque te aprendo, como buena profesora que eres.

    Porque siempre destacas que la intención la tienes pero yo sé que tienes todo lo demás. Y solo necesitas tiempo para entenderlo como buena alumna que, además, siempre fuiste.

    Y me encantará cuando llegue ese día (porque llegará), en el que no te quede más remedio que darme la razón. Y lo harás… por muy cabezona que, también, seas.


  • 1. Por tu alegría

    Por ir regalándola como si fuera gratis. Como si no costase un mundo dejar tras de sí un mundo mejor.

    Y siempre, así de difícil, mejorando todo lo que tiene la suerte de vivir…TE.